Frente a la guerra de Ucrania, las ONG piden a la Unión Europea la adopción de nuevas medidas para frenar la crisis de los precios de la energía y paralizar los ingresos de procedencia energética de Rusia

Hasta ahora, las políticas energéticas se han mantenido al margen de las sanciones económicas impuestas por la Unión Europea. Así, Rusia continúa lucrándose de su monopolio energético y de la alta dependencia de los países de la Unión. Por este motivo, las ONG urgen a los gobiernos que congelen el comercio de combustibles fósiles con Rusia para proteger a los consumidores europeos del impacto negativo de la crisis energética. 

Junto con el Reino Unido, las ONG han adoptado un paquete de medidas a tomar durante el período de guerra (leer aquí), el cual incluye la imposición de aranceles en las importaciones energéticas, la revelación de información clave sobre la proveniencia del petróleo vendido dentro de la Unión, y la substitución del gas ruso por otras fuentes energéticas más sostenibles. 

¡Lee la llamada pública aquí!